Del Pregón de D. Enrique Henares Ortega (2009)

27/08/2018

“[…] Por eso, simplemente por eso, necesitamos más que nunca de la Cofradía, que es tanto como poner a Dios en la calle al alcance de todo el pueblo sin distingo alguno de clases, abiertas las puertas de las iglesias como si Cristo saliera a buscar a quien se resiste a buscarlo en el Santísimo Sacramento. Cristo en la calle desprendiéndose del ornato de las capillas para entregarse al hombre.
Por eso, sólo por eso, Señor de Pasión, pureza de nacimiento, transformación en madera de la sagrada forma, tenemos que esperarte cada Jueves Santo atravesando las claves del centro de la ciudad y de nuestras almas: Caminas como en vuelo imposible, milagro alado el de tu pisada, dejando de la noche en la nada el hielo de tu condena impasible. Te miraré, Señor, ¿será posible tanta dulzura viva en tu mirada, ni un reproche ni una palabra airada y tan prudente paciencia increíble? ¿Será posible tan divino amor? ¿Lo será tanta belleza en el dolor? ¿Lo será tu sublime maravilla? ¿Lo será hacer el martirio primor? Será posible. Que a tu paso Señor, Pasión es Dios andando por Sevilla.
Sí Señor de Pasión, Sagrario vivo que andas por las calles en la anochecida del Jueves Santo en la eterna entrega de amor, bálsamo del dolor, divinidad buscada y querida.
Ya no es silente el sagrario que el cuerpo de Dios es alegría y es pan de nueva primavera con simiente de monte Calvario. ¡Que el cuerpo de Cristo se hace día y tenerlo tan cerca no es quimera! […]”.