De la Pascua a Pentecontés

26/05/2017

Queridos hermanos:
Inmersos como estamos en tiempo pascual, nos disponemos a celebrar, el próximo 4 de junio, nuestra FUNCIÓN PRINCIPAL DE INSTITUTO en el que es, sin duda, el segundo domingo más importante del año litúrgico. Ese dia adoraremos a Dios en la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, al que invocaremos con un “Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor”.
Y prepararemos esa venida con un Triduo al Santísimo Sacramento, con la intensidad y fervor propios de una Hermandad que lleva entre sus títulos el de ARCHICOFRADÍA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO.
Pero de nada sirve presumir de títulos o añorar la designación de cargos de Junta con el calificativo de sacramentales, si luego no se atiende a lo fundamental, que es el culto vivo a Jesús Sacramentado. Eso es lo que nos da el verdadero carácter sacramental; el acudir a los actos de adoración al Santísimo todos los primeros viernes de mes, o al jubileo circular o a las exposiciones previas a los cultos a nuestros Sagrados Titulares. Y, por supuesto, a las jornadas de formación específica sobre la Eucaristía.
Rendiremos asimismo culto de hiperdulía a la Virgen del Voto, cuya advocación está basada en el carácter concepcionista de la imagen, que alude al juramento en defensa del misterio de la Inmaculada Concepción de María, que pronunciara la Hermandad Sacramental del Salvador, allá por 1653.
Todos esos cultos deben traducirse en una conversión interior que nos haga mejores personas y mejores cristianos. O lo que es lo mismo, mejores y más fieles seguidores de Cristo, cuya enseñanza es siempre la misma: amar al prójimo y socorrerle en sus necesidades. Podemos y debemos hacerlo tanto de forma individual, como colectivamente desde la Hermandad, que para eso creó la Fundación Asistencial de Pasión.
Hace muy poco tiempo que dábamos la noticia – en nuestros medios internos de comunicación- del alquiler de un local cercano en el que poder desarrollar, aún más, nuestra labor fundacional de ayuda a los más desfavorecidos de la sociedad. No ha sido fácil encontrar un espacio cuyo coste pudiera ser asumido por la Fundación, sin que supusiera un importante detrimento de los recursos destinados a la labor social directa; afortunadamente lo hemos conseguido, gracias a la intensa labor de búsqueda y a la buena disposición de la propiedad, que ha sabido entender nuestro objetivo, renunciando a parte de su posible mayor beneficio.
Ahora debemos habilitar adecuadamente el local, lo que supone un coste adicional para el que pedimos la colaboración generosa de cuantos puedan y quieran hacer alguna aportación económica, sea cual sea su cuantía. NO HAY AYUDA PEQUEÑA. Los donativos pueden ingresarse en la cuenta de la FUNDACIÓN ASISTENCIAL DE PASIÓN, ES48 2100 7223 4822 0025 7945, o entregarlas en mano a cualquier miembro de la Comisión de Caridad.
Si os he comentado ciertos aspectos relativos a CULTO y CARIDAD, no quiero olvidarme del tercer elemento esencial que sostiene y da sentido a una hermandad: la FORMACIÓN. Ese es quizás el mayor reto; por un lado, encontrar y ofrecer programas atractivos para todos y, por otro, conseguir la respuesta adecuada, traducida en asistencia masiva, participativa y fructífera. Ya publicamos en su momento el proyecto formativo que elaboró la correspondiente comisión creada al efecto y notificamos con la debida antelación cada jornada o acto formativos. Pero hay que decir que la asistencia sigue siendo escasa. Os animo a todos a intervenir más activamente en este tema.
Si vivimos mayoritariamente los tres grandes pilares mencionados, estaremos haciendo verdadera hermandad y dando un testimonio elocuente de vida cristiana. Pido a Nuestro Señor de Pasión y a Nuestra Madre y Señora de la Merced, que nos ayuden a conseguirlo.

José Luis Cabello
Hermano Mayor