“No está aquí pues ha resucitado, tal como anunció” (Mateo 28, 6)

04/04/2021

“No está aquí pues ha resucitado, tal como anunció” (Mateo 28, 6)

Queridos hermanos:

En su homilía de la Misa de Pascua de 2020, nuestro Arzobispo nos instaba a no cansarnos de anunciar y testimoniar a Jesucristo resucitado, como la gran noticia que cambia el curso de la historia, “porque significa que la vida  triunfa sobre la muerte, la justicia sobre la iniquidad, el amor sobre el odio, el bien sobre el mal, la alegría sobre el abatimiento, la felicidad sobre el dolor, y la bienaventuranza sobre la maldición”.

Eso es lo que celebramos hoy todos los cristianos y, muy especialmente, los hermanos de Pasión, tras una Semana Santa distinta a la del pasado año y a la de los anteriores. Distinta no significa necesariamente -para todos- que haya sido peor, sino sólo diferente.

El Sábado de Pasión, descendido de su altar en una aproximación  sobria y elegante, el Señor recibió la veneración de cientos de fieles que quisieron testimoniarle su devoción, como ocurrió también el Domingo de Ramos en el que nos involucramos en la Misa de Palmas de la Iglesia Colegial, culto que no se celebraba en el Salvador desde hace mucho tiempo, debido a la preparación de las distintas estaciones de penitencia de la Hermandades que allí tenemos nuestra sede canónica.

El Lunes Santo es nuestro “lunes de traslado”. Y este, como viene siendo habitual desde hace años, fue presidido por D. Juan José Asenjo en la celebración de la Eucaristía. Al finalizar, el Señor de Pasión fue subido a su altar, con la misma solemnidad e idéntico silencio sobrecogedor, que cuando se sube a su paso procesional.

El Jueves Santo, a primera hora de la mañana, sorprendió a todos con la espectacular belleza del Monumento colocado en la Capilla Sacramental, altar que me atrevo a calificar de histórico para nuestra Hermandad. En la visita institucional del Sr. Arzobispo junto al Consejo de HH y CC, D. Juan José tuvo la gentileza de señalar que tenía información del buen funcionamiento de la Hermandad de Pasión, destacando la labor fundacional en favor de los más necesitados.

La tarde comenzó con la Misa de la Cena del Señor celebrada con la solemnidad y el rigor exigidos por la liturgia, el cariño puesto por nuestro Director Espiritual en su preparación y la devoción con la que fue seguida por los asistentes.

Celebramos después una Hora Santa de Adoración al Santísimo que, sin duda, promovió la piedad y conmovió los corazones.

La mañana del Viernes Santo estuvo dedicada a adorar al Santísimo, reservado en el Monumento. Puedo decir -con conocimiento directo de causa-  que el recogimiento de los asistentes fue siempre absoluto y el silencio sepulcral.

Y nos llegó el Domingo de Pascua. Este que hoy celebramos. ¡¡Aleluya, aleluya!  Hoy es el momento de recordar que todo aquello que creemos, en Quien creemos y porqué creemos, dimana única y exclusivamente de la Luz que irradia la Resurrección. Sin ella no habría sido posible la Fe, la Esperanza y la verdadera Caridad.

Por eso quiero destacar, especialmente este año, el espíritu fraterno, la hondura espiritual y el profundo respeto con el que todos los hermanos que formamos parte de la Archicofradía hemos vivido los días santos. Vivir la Semana Santa en hermandad es una hermosa manera de sentir la comunión con quienes compartimos la fe en Jesucristo. Y también quiero señalar especialmente la asistencia de los hermanos a los Oficios Divinos y a cuantos cultos hemos celebrado a lo largo de esta Semana. Por vuestro ejemplar comportamiento, especialmente en este año tan difícil marcado por las restricciones de la pandemia, quiero daros a todos las gracias por vuestra comprensión, colaboración y respeto.

Que el Señor de Pasión siga bendiciéndonos y que Nuestra Madre y Señora de la Merced nos acoja bajo su manto y nos proteja de todo mal.

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN A TODOS!

José Luis Cabello Flores

Hermano Mayor