Presentación del Estandarte del VIII Centenario Fundacional de la Orden de la Merced

17/03/2018

La Archicofradía ha recuperado un antiguo estandarte del siglo XIX, conocido en su momento bajo el nombre de “Simpecado morado”, que pasará a formar parte de la cofradía como insignia conmemorativa del VIII centenario de la fundación de la Orden de la Merced.

El estandarte, que quedará integrado en el penúltimo tramo de los nazarenos del paso de palio, fue bordado en oro sobre terciopelo morado por Patrocinio López en 1854. Ha sido pasada a nuevo terciopelo morado en los talleres de José Antonio Grande de León y se ha sustituido el asta de madera por uno de metal plateado realizado en el taller de Orfebrería Andaluza Manuel de los Ríos e Hijos. En su reverso, se le ha bordado la leyenda: Orden de la Merced / VIII Centenario / 1218-2018.

Según nuestro hermano José Roda Peña, la confección de tal insignia comenzó a gestarse a mediados del año 1853 con la donación del terciopelo por parte de los cofrades Eduardo Delgado y Manuel Noriega. El bordado del Simpecado se encomendó a Patrocinio López, maestra bordadora, una de las más prestigiosas de todo el siglo XIX, que percibió 500 reales el 6 de febrero de 1854, “por cuenta del bordado del Simpecado de dicha hermandad”, cantidad que se incrementó con 820 reales más el 12 de abril de ese año, “con los que acaba de completar el importe del bordado del Simpecado que ha hecho nuevo dicha hermandad”. Años después, en 1863, el orfebre Joaquín Díaz labraría en metal blanco con adornos dorados la vara de esta insignia.

El Simpecado, a partir de ahora Estandarte del VIII centenario fundacional de la Orden de la Merced, presenta un bello perfil ondulante configurado por una estrecha cenefa vegetal que recorre todo su perímetro. El medallón central lo conforma el escudo entonces vigente, esto es, el de la Orden mercedaria –utilizando terciopelo rojo para tejer su fondo–, circundado por la corona de espinas y la inclusión de otros símbolos pasionistas, como la lanza y la esponja entrecruzadas por detrás del blasón, el martillo y las tenazas a ambos lados, y los tres clavos más abajo. Un total de once estrellas de ocho puntas se distribuyen por el soporte, situándose en el arranque de las caídas sendas ramas de laurel que encierran el trigrama del JHS y el monograma de María.