Jueves Santo

13/04/2017

Hoy, Jueves Santo, nuestra Archicofradía hará, como es su tradición, estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral.

Es un día de gran belleza y emoción, un día para el recuerdo de los que nos precedieron y para soñar con transmitir nuestra devoción a las generaciones venideras. Es un día en el que realizamos una trascendente manifestación pública de nuestra fe, según la manera dispuesta en nuestras Reglas, y que ha de ser edificante y espiritualmente intensa para quienes la realizan y también para quienes la contemplan.

Es por ello que todos los hermanos de Pasión tenemos la importante misión de contribuir a que nuestra estación de penitencia sea ejemplar en todos los sentidos, cuidando de manera especial nuestra preparación espiritual y extremando la atención sobre nuestro comportamiento en la calle, desde que vestimos la túnica hasta que nos despojamos de la misma.

Pero no podemos olvidar que el Jueves Santo es el día del amor fraterno y que, si eso no lo trasladamos a nuestra Hermandad, de nada nos sirve ser un hierático y silente nazareno si después tenemos esa misma actitud respecto a nuestros hermanos en el día a día. De nada sirve no volverse y cuidar el momento de subir o bajar los cirios, si luego criticamos severamente y sin misericordia lo que no es de nuestro gusto o cualquier error o fallo que, humanamente, pueda suceder. De nada sirve, en definitiva, ser hermanos de Pasión en forma, pero no en fondo.

El Jueves Santo es el día central de nuestra Archicofradía, pero que debe ser reflejo del resto del año. En relación a ello, podemos hacernos algunas preguntas:

 

¿Acudo con frecuencia a nuestros cultos y a rezar a nuestros titulares en nuestra capilla?

 

¿Me preocupo por mi formación cristiana, por enriquecerla a través de los cauces que la Hermandad dispone a tal fin?

 

¿Me quedo solo en lo accesorio o busco lo fundamental en la Hermandad?

 

Si algo no es de mi agrado ¿actúo con misericordia y busco comprender o ayudar respecto a aquello que puede mejorarse con mi colaboración?

 

¿Hago el esfuerzo suficiente para ayudar a nuestros hermanos más necesitados? ¿Busco algo de tiempo para ofrecerlo a quien lo necesita?

 

¿Vivo el Jueves Santo como una costumbre o lo hago fervorosamente, como un encuentro personal y sincero con Jesús de la Pasión?

 

¿Adoro al Santísimo Sacramento de la Eucaristía como principal titular de nuestra Archicofradía?

 

Tenemos la suerte de vivir nuestra fe bajo la dulce mirada del Señor de Pasión y la maternal protección de la Virgen de la Merced. Aprovechemos tan singular privilegio y vivamos un hermoso día.

 

A todos vosotros, feliz Jueves Santo. Feliz estación de penitencia.